No fue hace mucho que APPLE admitió haber ralentizado el funcionamiento de modelos antiguos del iPhone -entre ellos el 6 y 7- a través de las actualizaciones del sistema operativo iOS.

De acuerdo con la agencia internacional EFE, Apple llegó a un acuerdo extrajudicial con la justicia de Estados UNidos para pagar 113 millones de dólares como parte de la demanda que 33 estados de la Unión Americana y el distrito de Columbia interpusieron.

De acuerdo con la parte demandante Apple estaba empeorando el funcionamiento de sus antiguos dispositivos con el objetivo de incentivar la compra de nuevos modelos y/o baterías. Sin embargo, Apple argumentó que lo hizo para “compensar la capacidad más limitada de sus baterías y prevenir que los dispositivos se sobrecargaran y se apagaran”.

Para los demandantes, si los usuarios hubieran sabido el motivo de la ralentización de sus teléfonos, pudieron haber optado por sólo reemplazar la batería y no todo el equipo, lo que hubiera sido significativamente más económico.

Apenas en marzo, Apple había conseguido otro acuerdo extrajudicial por el mismo motivo que la obligó a pagar 500 millones de dólares, luego de que usuarios presentaran una demanda colectiva.