Inicio CIENCIA Litio: oro blanco, futuro negro TERCERA PARTE

Litio: oro blanco, futuro negro TERCERA PARTE

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La recaudación de impuestos que logra el gobierno de las 18 mil 874 minas asentadas en diversas regiones del país es prácticamente simbólica. Durante el periodo que va de 2006 a 2015 las mineras en su conjunto obtuvieron ingresos por 1 billón 714 mil 342.7 millones de pesos, pero los impuestos pagados ascendieron a la mirruña de 22 mil 397 millones de pesos, en perjuicio de la nación.

El portentoso hallazgo del humilde pescador Rudesindo Cantarell mar adentro de Ciudad del Carmen, Campeche, durante la década de los 70, tuvo tres desenlaces indudables: trajo una bonanza petrolera que lo mismo sustento las finanzas públicas del país que arrastró a los mexicanos a profundas crisis económicas; enriqueció a corruptos funcionarios y a cínicos líderes sindicales por varias décadas; y sumió en la pobreza a su gran descubridor, que no recibió sino una medallita, un huevito del Infonavit y una plaza de afanador por su fortuita aportación a generar una palanca que debió servir para el desarrollo.  

El viejo hijo de la chingada

La frase que resume cómo en México se reconoce el esfuerzo de los ciudadanos que se la juegan por el bien del país, es aquella que expresó el ingeniero en jefe de Pemex en ese entonces, cuando harto de la insistencia de don Rudesindo, quien llevaba cuatro viajes a Coatzacoalcos para conseguir audiencia y comunicarle su descubrimiento, le dijo a su subalterno: “¡Ve qué quiere ese viejo hijo de la chingada, que ya me tiene hasta la madre!”. 

Lo que siguió fue un azorado joven ingeniero que no atinaba a creer lo que veía, copiosas surgencias de “chapopote” que provenían del fondo del mar, en el medio del golfo de México; el vehemente clamor de un mandatario que nos ilusionó con una feliz riqueza: “acostumbrémonos a administrar la abundancia”, esperanza la cual resultó condena; un millón de dólares apostados en el bacará en Las Vegas; 3 millones de barriles diarios de producción cuyos réditos nadie sabe bien dónde quedaron; y una reforma energética que quiso transferir esa riqueza a manos privadas.   

La escoria en el metal

La reforma energética promovida y aprobada durante el sexenio de Enrique Peña Nieto representó para al erario público un gasto de 2 mil 80 millones de pesos, para el pago a medios de comunicación y de “moches” que, se ha denunciado, se entregaron a miembros del Poder Legislativo para aceitar su aprobación, según un análisis realizado por el portal sin embargo.

De esta manera, ya no hubo impedimento constitucional alguno para que de 2013 a 2018 los proyectos mineros se multiplicaran 77% y que para finales del 2018 el 92% de las empresas que realizaban exploración de recursos metálicos fueran extranjeras, principalmente de origen canadienses dedicadas a explorar oro y plata, de acuerdo con lo expuesto en el Anuario 2018: Actividades extractivas en México. Desafíos para la 4T, publicado en agosto de 2019 por Fundar, Centro de Análisis e Investigación.

La inversión venida de otras latitudes indudablemente es bienvenida; las condiciones en que se desenvuelve representa la escoria en el metal. Lejos de que los fondos generados por los recursos que las empresas pagan al Estado se destinen a proyectos de desarrollo que beneficien a las poblaciones afectadas por la extracción mineral, se utilizan sin la participación de las comunidades y en la completa opacidad.

“En el caso del Fondo para el Desarrollo de Zonas Mineras, se desconoce el destino de 3 mil 17 millones de pesos otorgados durante los cuatro años de su ejercicio”, señalan los investigadores del Centro, Aroa de la Fuente, Sol Jiménez Pérez, Manuel Llano, Beatriz Olivera y Areli Sandoval Terán.

Recaudación simbólica

La minería no ha sido un motor de desarrollo local para las comunidades donde se realiza. Fundar encontró que “en el caso de los centros productores de plata, casi el 60% de la población está en pobreza; 30% no cuenta con servicios básicos en la vivienda; 25% tiene rezago educativo; y una de cada tres personas no cuenta con ingresos suficientes para acceder a la canasta básica alimentaria”. 

El mismo organismo de análisis e investigación reportó que la recaudación de impuestos que logra el gobierno mexicano de las 18 mil 874 minas asentadas en diversas regiones del país es prácticamente simbólica. Fundar estableció que durante el periodo que va de 2006 a 2015 las mineras en su conjunto obtuvieron ingresos por 1 billón 714 mil 342.7 millones de pesos, pero los impuestos pagados ascendieron a la mirruña de 22 mil 397 millones de pesos, en perjuicio de la nación.

De esta manera no resulta sorprendente que apenas el 1% de los ingresos fiscales provengan de la actividad minera, cuando en Chile este porcentaje alcanza 13.8%. La trampa se encuentra en la probable evasión fiscal, la existencia de privilegios e incentivos fiscales injustificados y la ausencia de políticas tributarias que graven de manera efectiva la riqueza de personas y empresas relacionadas con el sector.

Todavía en 2017 la industria minera debió tributar por concepto de Impuesto Sobre la Renta 28 mil 805 millones de pesos. Sin embargo, luego de la laxidad con que han sido tratadas, las compañías del segmento lograron deducir los impuestos de Valor Agregado y el Especial sobre Producción y Servicios, con lo cual acabaron cubriendo tan sólo el 17.6% de este monto, aceptó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

En este marco de nebulosidad en el que han operado hasta ahora las empresas mineras bajo el amparo de la reforma energética y del marco legal minero, Fundar realizó un llamado urgente a superar el modelo extractivo y avanzar hacia otras alternativas de desarrollo que protejan el medio ambiente y respeten y garanticen los derechos humanos, toda vez que el estudio advirtió que 75% de las nuevas minas en construcción son a cielo abierto, técnica altamente contaminante y con severos impactos socio ambientales.

El nuevo festival del litio

Luego de que durante varios años se consideró al “Triángulo cuadrado” de Sudamérica como los mayores depósitos de litio habidos en el mundo, la esplendorosa perspectiva de una muy intensa demanda del mineral blando impulsó de manera exponencial la búsqueda de sitios con grandes yacimientos de litio, que fueran accesibles y rentables para las mineras especializadas en la explotación de tales minas. Así, recientemente la plataforma especializada en este tema Mining Technology publicó una lista de los 10 yacimientos con mayores recursos que se han descubierto en el planeta.

En este ranking puede incluirse a la mina a cielo abierto ubicada a 38 km de Harare, en Zimbabue, explotada a través del proyecto de litio Arcadia, propiedad de la compañía australiana Prospect Resources. Otro importante proyecto es el denominado Goulamin, cuyas reservas se calculan en 31.2 millones de toneladas (Mt), que se encuentra en la región de Bougouni, el sur de Malí, operado por la empresa Australia Mali Lithium. Establecida en Pilbara, Australia Occidental, la mina de litio Pilgangoora de Altura Mining, tiene depósitos por 34.2 Mt, de la que se espera una producción anual de 440 mil toneladas y una vida útil de 13 años.

Canadá también se suma al festival del litio con el yacimiento de 36.6 Mt del área de James Bay, en el centro de Quebec, proyecto que encabeza la compañía local Nemaska ​​Lithium, denominado Whabouchi. Por su parte, el Proyecto Greenbushes Lithium, con reservas por 86.4 Mt, en la misma localidad de Australia Occidental, es propiedad de la minera china Tianqi Lithium y es operada por Talison Lithium, que es 51% propiedad de la primera.

El proyecto de litio Earl Grey, ubicado en Forestania Greenstone Belt, en Holland, Australia Occidental, tiene como dueños a partes iguales a Kidman Resources y a la Sociedad Química y Minera de Chile, bajo la denominación de Covalent Lithium. Se estima que la mina contiene reservas probadas y probables de 94.5 Mt.

El proyecto de litio-tantalio Pilgangoora de 108.2 Mt está situado en la región de Pilbara de Australia Occidental, y es operado por Pilbara Minerals. Con 151.94 Mt, el proyecto Wodgina se encuentra a 100 km al sureste de Port Hedland en Australia Occidental, en la cual Mineral Resources y Albemarle Corporation formaron una empresa conjunta para desarrollarlo.

El gran Proyecto de litio Thacker Pass de 179.4 Mt es uno de los más grandes del mundo, y está ubicado en el condado de Humboldt, Nevada, Estados Unidos, cuya propiedad es de Lithium Americas, con una vida útil estimada de 46 años.

El más grande del mundo

Sonora Lithium Project es, hasta el momento, el depósito de litio más grande del planeta. Con una insuperable veta de 243.8 Millones de toneladas, se descubrió en este estado del noroeste del país, y lo desarrolla la empresa Sonora Lithium, derivada de una coinversión de la canadiense Bacanora Minerals Ltd. y la compañía china Ganfeng Lithium, quienes poseen el 77.5 y 22.5 por ciento de sus acciones.

El pasado 10 de septiembre, Mexico Mining Center informó que ambas propietarias anunciaron una inversión de $USD 420 millones para la extracción de litio. Los trabajos iniciales, añadieron, comenzarán en el primer semestre de 2021, “sujeto a la finalización del financiamiento”, lo que permitiría poner a la planta en plena producción en 2023.

“Se estima que la mina contiene 4.5 Mt de carbonato de litio equivalente (LCE) –apunta la información publicada por Mining Technology. Se completó el estudio de factibilidad bancable de la concesión La Ventana, que representará el 88% del mineral extraído del proyecto, que estima una vida útil inicial de la mina de 19 años. Sonora será una operación a cielo abierto que se desarrollará en dos etapas, teniendo la primera etapa una capacidad de producción de 17 mil 500 toneladas por año (tpa) de carbonato de litio. La segunda etapa duplicará la capacidad de producción a 35 mil tpa.”

“El mega yacimiento de litio permitirá a México ser un actor principal en el sector energético en el futuro. El gobierno estatal de Sonora se reunió con Ganfeng Lithium, que buscan establecerse en la región con el propósito de invertir en una fábrica de baterías”, explicó Jorge Vidal, secretario de Economía sonorense.

Lo negro del metal blanco

Hasta aquí todo perfecto, en apariencia, pues ha emergido lo negro de lo que eventualmente podría ser la regla cuando empiece a extraerse el metal blanco. El pasado mes de junio el Presidente Andrés Manuel López Obrador denunció que mineras canadienses que operan en México, habituadas al trato privilegiado de otras administraciones gubernamentales, se niegan a pagar impuestos y advirtieron que para evitarlo irán a tribunales internacionales.

“Lo único que pedimos es que nos den exactamente el mismo trato que les dan a sus trabajadores y gobiernos en sus lugares de origen”,

En su conferencia matutina, el mandatario reveló que algunas empresas canadienses tienen adeudos importantes con el fisco mexicano y que había al menos tres empresas extranjeras que se negaban a pagar impuestos. “Lo único que pedimos es que nos den exactamente el mismo trato que les dan a sus trabajadores y gobiernos en sus lugares de origen”, estableció AMLO.

Los pronósticos recientes de Chile, el mayor productor mundial de productos de litio de grado para baterías, indican que a medida que las ventas de vehículos eléctricos en Europa y China continúan recuperándose después de la desaceleración provocada por la pandemia del Covid-19, se pronostica que la industria del automóvil eléctrico dominará la demanda de litio en los próximos 10 años. Para 2030, la demanda de vehículos eléctricos representará más del 75% del consumo, frente al 30% de 2019. Como resultado, la demanda de litio para vehículos eléctricos aumentaría a 1.4 millones de toneladas aquel año, casi cinco veces más que las actuales.

Aunque más que la oportunidad de la demanda, lo que en verdad importa es cómo beneficiará a México la irrupción del “oro blanco”, más allá de las inversiones y de los empleos mal pagados que son una tradición injusta en este sector productivo.